Cuando cobre mi primer sueldo, me haré de contrato...
Eso pensaba yo cada vez que iba a recargar mi tarjeta del móvil. Iba con mi billete de cinco euros a la tienda (las recarga de diez euros eran una fiesta y las de veinte casi no existían), me daban la tarjeta de recarga, raspaba el código con una monenda (no soporto hacerlo con la uña), lo metía y volvía a estar comunicada con el mundo. Tenía en el monedero una tarjeta de emergencia, cinco euros de for if the flyes, por si alguna vez me hacía falta... Pero quería ser una mujer independiente no atada a erráticas combinaciones de números y letras que se transformaban en saldo.
Y ahora tengo un contrato.
Cuando cobre mi primer sueldo, me compraré de la buenas...
Eso pensaba yo cada vez que me hacía falta alguna hidratante para la cara, o algún cosmético. He tenido siempre la piel muy delicada, y la verdad es que no me compraba productos de mala calidad (L'Oreal o MaxFactor), pero aún así los ojillos se me iban a los stands de marcas más grandes, de Alta Cosmética. El glamour de las marcas de aire francés me atraía irresistiblemente, pero me dolía el bolsillo si pagaba tres veces más mi presupuesto en una crema, aunque la hubiera probado y me sentara estupendamente. Quería poder pagar sin pestañear mis adorados potingues.
Y ahora tengo una línea completa de ésos productos.
Cuando cobre mi primer sueldo, me haré el láser y me libraré de esto...
Eso pensaba yo cada vez que la esteticienne me pegaba un tirón tremendo y sin piedad de una banda de cera. Aaaaaaaau. Dolor. Media hora de tortura para luego tener la piel suavita, sí, pero menudos tirones. Y encima pagar por el mal rato, un total non-sense que se repetía periódica e irremisiblemente. El láser sería la solución: desaparecían los pelitos que se empeñaban en salir una y otra vez; pero entonces el láser valía una pastaza que yo no tenía, claro. Soñaba con que algún día podría hacerme un tratamiento y olvidarme de depilarme forever and ever.
Y esta tarde vengo de mi quinta sesión.
Pues sí, supongo que todo el mundo tiene sus secretas ilusiones para cuando llegara la primera nómina. Algunas de las mías eran ésas. Había más, claro, pero éstas son algunas de las que me sentía ligeramente avergonzada, porque eran tan egocéntricas... No sé. Claro que cuando tuve mi primer sueldo surgieron otras necesidades más importantes con las que no contaba cuando sólo soñaba con qué hacer con mi propio dinero, pero al final, todo se consigue, ¿no? Incluso una piel suaaaaaaaaaaaaaaaaaaave y mona, jejejeje...
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NOTA: La ilustación es de Maitena, claro, ¡y me encanta!
Eso pensaba yo cada vez que iba a recargar mi tarjeta del móvil. Iba con mi billete de cinco euros a la tienda (las recarga de diez euros eran una fiesta y las de veinte casi no existían), me daban la tarjeta de recarga, raspaba el código con una monenda (no soporto hacerlo con la uña), lo metía y volvía a estar comunicada con el mundo. Tenía en el monedero una tarjeta de emergencia, cinco euros de for if the flyes, por si alguna vez me hacía falta... Pero quería ser una mujer independiente no atada a erráticas combinaciones de números y letras que se transformaban en saldo.
Y ahora tengo un contrato.
Cuando cobre mi primer sueldo, me compraré de la buenas...
Eso pensaba yo cada vez que me hacía falta alguna hidratante para la cara, o algún cosmético. He tenido siempre la piel muy delicada, y la verdad es que no me compraba productos de mala calidad (L'Oreal o MaxFactor), pero aún así los ojillos se me iban a los stands de marcas más grandes, de Alta Cosmética. El glamour de las marcas de aire francés me atraía irresistiblemente, pero me dolía el bolsillo si pagaba tres veces más mi presupuesto en una crema, aunque la hubiera probado y me sentara estupendamente. Quería poder pagar sin pestañear mis adorados potingues.
Y ahora tengo una línea completa de ésos productos.
Cuando cobre mi primer sueldo, me haré el láser y me libraré de esto...
Eso pensaba yo cada vez que la esteticienne me pegaba un tirón tremendo y sin piedad de una banda de cera. Aaaaaaaau. Dolor. Media hora de tortura para luego tener la piel suavita, sí, pero menudos tirones. Y encima pagar por el mal rato, un total non-sense que se repetía periódica e irremisiblemente. El láser sería la solución: desaparecían los pelitos que se empeñaban en salir una y otra vez; pero entonces el láser valía una pastaza que yo no tenía, claro. Soñaba con que algún día podría hacerme un tratamiento y olvidarme de depilarme forever and ever.
Y esta tarde vengo de mi quinta sesión.
Pues sí, supongo que todo el mundo tiene sus secretas ilusiones para cuando llegara la primera nómina. Algunas de las mías eran ésas. Había más, claro, pero éstas son algunas de las que me sentía ligeramente avergonzada, porque eran tan egocéntricas... No sé. Claro que cuando tuve mi primer sueldo surgieron otras necesidades más importantes con las que no contaba cuando sólo soñaba con qué hacer con mi propio dinero, pero al final, todo se consigue, ¿no? Incluso una piel suaaaaaaaaaaaaaaaaaaave y mona, jejejeje...______________
NOTA: La ilustación es de Maitena, claro, ¡y me encanta!
Anda que no te cuidas!
ResponderSuprimirY bien que hago, ¿a que sí? ;)
ResponderSuprimirEs q cuando pasas de no tener un duro a q te suelten una pasta, por pequeña q sea, piensas: el mundo es mio!!! jajaja q ilusion hace la primera nómina... Lo malo viene cuando empiezas a crearte necesidades q antes no tenias, y q surgen de la nada.... entonces ya estas perdida.
ResponderSuprimirFeli finde.
y lo bien que sienta gastarse el dinerito en una misma???
ResponderSuprimirAunque mi primera nómina creo que no me hubiera dado ni para una sola crema...
Nos pasó a todas, con el primer sueldo. Ahora por mas que "estique" no da.
ResponderSuprimirSigo con las mismas cremas ( casi ninguna), compro ropa de precio accesible, pero....siempre están primero los niños y la casa.
¿Cuando podré disfrutar realmente de la nómina?
Besitos
Respecto a la depilación láser, es una de mis mayores ilusiones, pero debería tener otro empleo... mejor pago y menos estresante...
ResponderSuprimirEso sí, si me gano la primitiva... largas sesiones de spa, gimnasio y depilación láser... y dolor nunca más!!!!
Saluditos ^^
Yo cuando cobre mi primer sueldo me compraré un piano :)
ResponderSuprimirjá, mis ganas xD
Tengo pendiente lo del laser.
ResponderSuprimirMusus
SANDRA, pues sí, crees que el mundo se puede comprar con los pocos euros tuyos-y-sólo-tuyos que has conseguido... Y ya luego te das cuenta que no de coña te llega para todo lo que pensaste, jejejeje...
ResponderSuprimirBICHEJO, pues sí, y sin remordimientos, tranquilamente, jejeje...
ANA, de momento como no hay niños, la única niña soy yo, pues para mí, jejeje... Lo que puedo, claro, que la hipoteca no se paga sola... Ains... Qué falta hace que nos toque una lotería... :D
MFAL, pues yo he tardado lo mío, pero eso sí, merece muuuuucho la pena. Tengo que reconocer que es un dinero bien invertido. :D
NEEZE, ¿un piano? WoW. ;)
OLLY, pues apúntalo, jejeje... :D
¡¡BESOS!!
Pues yo fui de contrato muy pronto,más que nada porque soy un desastre, (además de vaga), y con tarjeta iba SIEMPRE sin saldo...
ResponderSuprimirAyyyy te pareces a mi con la piel, es muy fina y sensible lo cual me hace tener que usar cosméticos algo caros aunque no me haga gracia..eso sí...desde que tengo a mis hijas he bajado de rango querida, tengo dos nenas que tienen la manía de comer 5 veces al día..ya ves tu.
Besitos ;)
Yo confieso que me gasté mi primera nómina en ropa y zapatos, bueno y la segunda, y la tercera... ahora que ya no vivo con mis padres me la gasto en el alquiler, facturas y comida, aunque me sigo dando caprichos claro.
ResponderSuprimirSiempre he pensado en hacerme el láser, pero es que al dolor de la Silképil ya me he acostumbrado y me da miedo no soportar el dolor del láser... ¿es para tanto?
SIMONE, jejejeje... Yo sí que era un desastre, ¡pero gastando dinero! :) Bueno, luego yo también tendré que recortar gastos, pero mientras pueda, lo haré. :D
ResponderSuprimirCANDY, claro, primero hay que atender prioridades básicas y unos zapatos, por bonitos que sean, no son básicos si ya tienes unos cuantos pares más, jejeje... Pues mira, yo NUNCA he soportado los tirones de la SilkÉpil, sinceramente; los de la cera me van mejor. El láser que me doy yo apenas me molesta, algunas zonas sí que duele más, pero totalmente soportable porque además son cinco minutos cada mes, ¡totalmente asequible! También es cierto que yo soy muy blanca de piel y con el pelo muy moreno, y eso hace que duela menos (me dicen). Pero yo a todo el que me lo pregunta, se lo recomiendo. :D
BESOTES...