Echo de menos comerme un sándwich...
Sí, un sándwich como éste, con un montón de cosas, ¡y patatas fritas!, acompañado de una Coca-Cola Light con hielo y unas rodajitas de limón; además de los consabidos nachos con queso.
Por ejemplo.
Lo sé, echar de menos un sándwich es un poco triste, porque en un momento dado te compras pan de molde, unos tomates, lechuguita, mayonesa, pechuga de pollo, bacon, algo más de lo que te guste, te pones en un plis y seguro que está hasta más rico.
Pero no es eso.
Echo de menos estar en un VIPS. A mí me gusta mucho, la verdad. Puede que sea un poco tonto, debería preferir alguno de los millones de restaurantes pijos o temáticos u originales de Madrid. Pero a mí me gustan los VIPS, sencillos y sin grandes pretensiones culinarias, casi siempre llenos de gente bulliciosa. Me gusta porque van asociados a mis escapadas hacia la gran ciudad. Donde otra gente necesita oxígeno de campo, yo necesito aire contaminado de Madrid.
Cada uno busca lo que le gusta, y a mí me gusta disfrutar de la capital sin el stress que supone vivir allí. Engancharme a todo lo que hay en Madrid que no tengo en mi día a día.
Echo de menos esas escapadas locas de un fin de semana, viajes de metro, exposiciones, paseos, cenas, compras... Esas visitas cortas pero intensas que no vamos a poder repetir muy a menudo ahora que tooooooodos los Sábados mi chico tiene que trabajar (me da tanto coraje que no puedo apartarlo de mi cabecita ni un momento).
De momento, supongo que tendré que conformarme con los sándwiches de por aquí...
Sí, un sándwich como éste, con un montón de cosas, ¡y patatas fritas!, acompañado de una Coca-Cola Light con hielo y unas rodajitas de limón; además de los consabidos nachos con queso.Por ejemplo.
Lo sé, echar de menos un sándwich es un poco triste, porque en un momento dado te compras pan de molde, unos tomates, lechuguita, mayonesa, pechuga de pollo, bacon, algo más de lo que te guste, te pones en un plis y seguro que está hasta más rico.
Pero no es eso.
Echo de menos estar en un VIPS. A mí me gusta mucho, la verdad. Puede que sea un poco tonto, debería preferir alguno de los millones de restaurantes pijos o temáticos u originales de Madrid. Pero a mí me gustan los VIPS, sencillos y sin grandes pretensiones culinarias, casi siempre llenos de gente bulliciosa. Me gusta porque van asociados a mis escapadas hacia la gran ciudad. Donde otra gente necesita oxígeno de campo, yo necesito aire contaminado de Madrid.
Cada uno busca lo que le gusta, y a mí me gusta disfrutar de la capital sin el stress que supone vivir allí. Engancharme a todo lo que hay en Madrid que no tengo en mi día a día.
Echo de menos esas escapadas locas de un fin de semana, viajes de metro, exposiciones, paseos, cenas, compras... Esas visitas cortas pero intensas que no vamos a poder repetir muy a menudo ahora que tooooooodos los Sábados mi chico tiene que trabajar (me da tanto coraje que no puedo apartarlo de mi cabecita ni un momento).
De momento, supongo que tendré que conformarme con los sándwiches de por aquí...
12 comentarios: