08 octubre 2009

PEPITINA

Pepitina es una rubia de edad indeterminada, pero rondará los 60 años. Es una mujer muy coqueta, estudió Derecho por estudiar algo, pero ella nunca ha ejercido porque se dedicó a su casa y a su marido, que es médico, y un médico muy bueno, por cierto. Tuvo una hija, que heredó de ella su creatividad, además de tener una pituitaria extraordinaria. De hecho, de pequeña, reconocía sus muñecas por el olor, y además, le decía a Pepitina qué comían sus vecinos: en el segundo lentejas, en el tercero cocido... Oh, es una chica excelente y maravillosa, sensible y creativa. Pepitina está muy orgullosa de su hija, claro. Que además, sabe estar y es tremendamente amable: es de la clase de chicas que alaba el calzado de sus interlocutoras, para dejar caer, dos minutos más tarde, que sus Ferragamo de 13 centímetros de tacón y 490 euros le están destrozando los pies, ya que lleva desde las siete de la mañana realizando gestiones y la elegancia se paga cara (y no se refiere al precio del calzado).

Pepitina es una señora ocupada, sí. Esta mañana ha tenido que ir a la embajada de los Emiratos Árabes, que por fin la han recibido (aunque ella ya sabía que lo harían). Allí ha coincidido con otra mujer que conoció hace tiempo, precisamente la dueña de todo un edificio, el número 45 de la Castellana. Ella vive en el ático, claro, un señor ático de muchos millones. Aunque tener tanto dinero no le ha restado sencillez, porque es una mujer cálida y cercana. Igual que Sofía, sí. Sofía, es decir, la Reina Sofía, aunque Pepitina no le dice nunca eso de Reina, porque ella no cree en los títulos, sólo en las personas. Y como es buena persona, le regaló un pañuelo de seda pintado a mano por ella misma, porque Pepitina es, ante todo, creativa. Sí, sí, ese pañuelo que Sofía lleva al cuello en este reportaje en la revista Lecturas, ¿lo ves? Fíjate con qué cariño coge el pañuelo. Sí, sí, es auténtica seda pintada a mano. Porque Pepitina lleva en esto de pintar seda desde el 2003, ¿sabes? Te puede dejar un catálogo de unas prendas que elabora ella, que quedan monísimas puestas, de hecho, deja, deja que su hija se pruebe una para que la veas, aunque eso sí, con una falda sienta mejor, no con esos vaqueros Gucci que lleva ahora mismo... Aunque parecen otros con los tacones, ¿verdad? Es que para una mujer, llevar buenos tacones y el pelo impecable es la clave de la buena imagen.
Que conste que yo a Pepitina no la había visto en mi puñetera vida y seguramente no me la encontraré nunca más (por favor, NO). Lo que pasa es que sé todo esto nada más que de escuchar su voz, unos cuantos decibelios más alta de lo que es políticamente correcto en un vagón de tren que compartes con otras viajeros; personas que a lo mejor quieren dormir, leer o escuchar música tranquilamente sin tener que escuchar su biografía, que, dicho sea de paso, con toda probabilidad les importe un pimiento.

Pero Pepitina se muestra tan locuaz como encantada de haberse conocido, y encuentra natural a la par que encantador que otra persona (inocente criatura) le dé pie a comenzar una conversación que a los pocos minutos se convierte en un monólogo de autobombo que dura la práctica totalidad del viaje (y hablamos de horas, en plural).

Así que ante la típica pregunta de ¿qué tal el viaje? que me hizo mi chico cuando me recogió de la estación de tren, tuvo como respuesta una para él incomprensible furibunda mirada y como seguramente le descolocaría totalmente una respuesta tal que pues mira, me he pasado dos horas y media fantaseando con tirar a Pepitina con el tren en marcha, porque las canciones de mi iPod (incluso con los Foo Figthers berreando) a todo volumen no podían competir ni de lejos con una premenopáusica con incontinencia verbal y un nivel de autocomplacencia que se sale de cualquier escala conocida al final sólo le sonreí y le dije bien, gracias.

Hay que joderse...


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NOTA: Me he quedado MUERTA al descubrir (probando en Google qué pasaba al buscar ese carismático nombre), que esta mujer tiene página web y todo, con su foto y todo, con su listado de clientes y todo, ¡¡con fondos de escritorio para descargar y todo!!

14 comentarios:

  1. Has descubierto que Pepitina tiene página web y no pones el enlace?!?!
    Por favor..rectifica!!
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  2. Pues para hacerse llamar Pepitina... hay que ser hortera de cojones, con perdón. Pepitina, que no Pepitilla XD
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  3. PATÉTICA, jajajajajaja... Rectifico. Perdón, perdón.

    SIL, yo casi me descojono cuando coge el móvil, llama alguien y dice, "Fulanita, ¡que soy Pepitina!", claro que le pega el nombre, todo hay que decirlo...

    BESOS... :D
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  4. OMG, estoy cautivada con Pepitina!!!!
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  5. Ahora mismo le voy a echar un vistazo que me has dejado intrigada...
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  6. Voy a echar un vistazo a la página... menuda viaje que te dio la mucjer, pobre.
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  7. Estoy abriendo ahora misma su pagina, que conste que no tenía ni idea de quién era Pepitina.

    Conclusión, ya puede ser una princesa, pero siempre hay alguién que de el coñazo, cuando una quiere estar tranquila.

    Besitos
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  8. Pues yo quiero ver la web!!!! ¿Ahí vende sus maravillosos pañuelos de seda pintado a mano??

    ah, por cierto, y si es tan guay, como se ha rebajado tanto que va en metro? eso es imperdonable, tendrá que ir a hacer penitencia o algo.

    =)
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  9. Acabo de ver que has puesto el enlace en un comentario, voy a echar un vistazo jajaja
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  10. BICHEJO, normal, Pepitina es encantadora... :)

    CRISS, bueno, la web no es gran cosa, pero ahí está: Pepitina tiene web y todo.

    CANDY, pues la verdad es que tiene cosas bonitas (y tela de caras, seguro).

    ANA, yo tampoco conocía a la señora hasta ahora, que conste. :D

    THERWIS, ahí le has dado. Es lo único que no me cuadra. Muy raro, ¿verdad?

    Besotes... ;)
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  11. No me atrevo a seguir el link,jeje.

    Me aterran estos especímenes ... Qué paciencia la tuya!!
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  12. El enlace es indoloro, en la página tienes una tecla para quitar el sonido si te molesta. Lástima que ella no tuviera uno parecido. :p
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  13. Me has dejado de piedra con eso de que tiene página web!..ahora mismo voy a ver porque con el relato qu enos has hecho casi qu eya la conozco.

    Me has recordado mucho a una mujer que conocía igual de fantasiosa que decía que ella era íntima de la Duquesa de Alba y te lo contaba con que te estuvieras suficientemente quieta..

    Besos
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  14. Perdon, no soy Pepitina, pero yo tambien pinto sobre seda y también tengo pagina web y además blog. (¿Alquien da más?) Y en el AVE no hablo por telefono porque me da verguenza.
    Ahora en serio si quereis podeis visitar mi pagina (no tiene música) y los precios empiezan en unos 15 euros los más sencillos hasta donde querais. Depende de varias cosas, el tipo de seda, el grosor y el dibujo.
    Por cierto la casa real tiene dos pañuelos mios, no es complicado, solo los tienes que regalar. Simple ¿no? y así dicho carece de glamour.
    www.arteyseda.com
    http://arteyseda-omega.blogspot.com
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