15 octubre 2009

Uffffffffff...

Últimamente soy un muermo.

Sí, lo sé, me levanto y me pongo en el centro de un círculo de personas desconocidas...

- Hola, me llamo Inner...

- ¡¡Hola, Inner!!

- ...y soy un auténtico rollo de persona.

Ya lo sospechaba, pero fui consciente ayer, mientras bebía a sorbitos una Fanta, y oía parlotear a mis amigas, que me ponían al día de sus aventuras. Las dejé hablar, y hablar, y hablar, y al final, se callaron y me miraron, haciéndome la consabida pregunta: ¿y tú, qué nos cuentas?

Repasé mentalmente mi vida de las últimas semanas, y dí otro sorbito a mi Fanta, sintiendo varios pares de ojos sobre mí. Pero si no tengo nada que contar...

A la que más le pesa es a mí, está claro. Después de escuchar los apasionados discursos de mis amigas, me sentía rara. Como si sus vidas fueran sobre las vías de un tren a toda velocidad y mi vagón estuviera parado en una estación -en el mejor de los casos- o estancado en una vía muerta de ésas -en el peor de los casos-. Sonreí y le eché un poco de humor al asunto, para que no sonara demasiado terrible que mi vida se ha reducido a trabajar, sentirme agotada/vencida/triste, llegar tarde a casa, hacer lo imprescindible para no morir sepultados por un aluvión de pelusas, y estar en el sofá con la mirada perdida. A lo sumo, salir a tomar algo con el piloto automático o ver algo en la tele que no exija pensar. Nada más. Bueno, sí: elaborar un plan para que la situación cambie, obviamente.

No sé cómo lo logré, que al final no debió sonar tan mal porque se rieron. Pero la realidad no es muy graciosa, en realidad. Me doy cuenta que ya ha pasado medio mes y yo casi no me he enterado, y no estoy como para perder días, no-no-no-no. De momento, voy a empezar a pensar en ganar unos días de vacaciones...

7 comentarios:

  1. Ains... te entiendo taaannto... Has descrito tal y como yo lo hago (símil de los trenes) la comparación entre las vidas de mis amigas y la mía. Especialmente a nivel personal. Ellas casadas, embarazadas, madres... y yo sin planes de futuro en ese sentido. Me consuela pensar que por lo menos tengo más libertad que ellas para otras cosas. Puedo permitirme haber dejado el trabajo para terminar la carrera. Puedo irme de viaje al otro lado del mundo sin tener que dar explicaciones a nadie, sin tener que colgar a los niños a nadie, sin tener que deber nada a nadie. Y puedo salir de juerga y volver al amanecer del día siguiente si surge. Pero a veces algo te pide moverte a otra estación, aunque sea traqueteando lenta y solitariamente...
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  2. Ay Inner... Y que te digo yo que no sepas???
    Un beso enorme.... Y venga parribaaaa
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  3. Has relatado perfectamente lo que me pasa a mi ultimamente...
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  4. Creo que todos tenemos estos momentos bajón, alguna vez.
    Ayer leyendo un libro, me di cuenta que no sabemos vivir, sobrevivimos....



    Besos
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  5. Yo digo lo mismo que tú también!
    estoy deseando empezar las prácticas del Ciclo que estoy estudiando solo para poder contar cosas jejeje
    es que si no....

    Un beso
    =)
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  6. SIL, pues sí, luego lo piensas y te das cuenta de que no está tan mal, pero hay un momento en que realmente te sientes parada mientras el resto del mundo está dando vueltas. :/

    YNOSÉ, pues unas cuantas, jejeje...

    CANDY, me parece que no estamos solas en el mundo... ;)

    ANA, buena reflexión. :D

    THERWIS, mira, al menos tú sabes cuándo va a arrancar tu vagón. :D

    BESAZOS... ;)
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  7. disfruta la tranquilidad de ser un "muermo", que a veces tanta agitación es divertida de contar pero no de vivir.
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