10 noviembre 2009

A veces me gustaría...

Conocí una vez a un chico que decía en demasiadas ocasiones: siempre ha habido clases. Me irritaba muchísimo oírle decir eso sobre todo por el tono que empleaba: un tono de sufiencia que quería decir que él pertenecía a la clase alta.

Sin embargo, estoy de acuerdo porque siempre ha habido clases y sobre todo en un entorno laboral. La propia organización jerárquica se basa en las clases; no hay empresa grande que no tenga directivos de cargo con nombre rimbombante y sueldos demenciales.

Y cuando te encuentras con uno de ellos en el ascensor, por ejemplo, sabes que el traje que lleva cuesta lo que tu sueldo de seis meses, y que su palabra vale mucho más que la tuya, y que en un posible enfrentamiento claramente tienes todas las de perder.

Por eso a veces, cuando me llega a mí, lo más bajo de la escala jerárquica, un correo del más arriba con alguna chulería más de la cuenta -que parece que viene con el cargo-, tengo que respirar tres veces y alejarme del teclado para impedir que mis dedos escriban la respuesta que me sale del alma, porque seguramente me costaría el finiquito. Yo borde puedo ser un rato largo, mucho más de lo que parezco (no es que esté especialmente orgullosa de ello, pero es lo que hay). Peeeeeero, si pienso en mi hipoteca, en mis gastos, etcétera... pues no me sale rentable perder mi nómina por un exabrupto que encima no conducirá a ningún sitio.

Con lo que fantaseo algunas veces es con poder contestar como me apetece a determinadas personas (ninguna de mi departamento, cosa curiosa) y que no tuviera consecuencias. Es decir: jugar en la misma liga por una vez. Que el correo de vuelta tuviera la misma mala milk que el de ida. Que yo fuera la horma de su zapato. Enseñar los dientes de una buena vez para mostrar que no por estar debajo mis dientes son de leche: tengo tan buenos colmillos como cualquiera.

Me quedaría tan pancha y tan a gusto...

10 opiniones dadas...

Ana pensó y tecleó...

Desgraciadamente, yo no me pude refrenar en su día. Y si me costó el finiquito.
Con ello solo aprendi a refrenar mis impulsos, sigo igual harta de tanto imbécil que se juzga superior a mí.

Besitos

rubenvike pensó y tecleó...

Creo que ese es el sueño de todo trabajador, aunque pueden cumplirlos. Yo me conformo con tener un superjefe que admite de buen humor determinadas pullas, que él devuelve amistosamente...

Abrazo!

Sil pensó y tecleó...

Yo me fui del puto ECI sin hacerlo, cuando siempre dije que lo haría, Inner. Pero cuando llegó el momento pensé en algo que siempre dice mi madre: no hay mayor desprecio que no hacer aprecio.

A cada cerdo le llega su San Martín, tú sigue como siempre, que bien bonica eres ;)

Anna pensó y tecleó...

Yo estaba como tú hasta que la "crisis" promovió una reducción de plantilla y mi nombre fue de los primeros en saltar... eso sí, me mantuvieron durante los meses de más trabajo. Pero en ese tiempo, en que ya no tenía nada que perder, no dejé pasar ni una.

Besos y respira hondo!!

MFAL pensó y tecleó...

Bravo, bravo! Me encanta como escribes y te expresas; y lo de yo borde puedo ser un rato largo ha sido genial jajaja

Me he sentido mu identificada, los jefes o dueños de empresas suelen ser chulos, desafiantes, déspotas y muy m***s. Es lo que hay, pero no valen el perder nuestras nóminas.

A mí también a veces (y casi siempre) me gustaria...

Un saludito.

Inner Girl pensó y tecleó...

ANA, yo me tengo que morder muchas veces la lengua, un día de éstos me voy a envenenar. Y he llorado mucho (en casa) de rabia de no poder decir algunas cosas como merecen ser dichas, pero ya cada vez menos porque las verdaderas victorias no pasan por ahí, aunque como he dicho, a veces me encantaría...

RUBENVIKE, pues mira, eso no es lo habitual, la verdad... Está claro que tú y yo no trabajamos en la misma empresa. ;)

SIL, esa frase no me gusta nada porque tú sabes que estás despreciando no apreciando, pero la otra parte se queda tan pancha, lo que me repatea los higadillos. Y a veces el Martín ese se olvida de hacer justicia... :( Y gracias por el piropo. :D

ANNA, en esa situación tuya, aunque jodida, al menos respiras porque no tienes nada que perder...

MFAL, oh, gracias. :) La verdad es que esto que describo creo yo que lo viven muuuuuchos trabajadores. Estaría bien un día dedicado a decir lo que pensamos sin consecuencias, ¿a que molaría?

¡¡BESOS!!

Ralph pensó y tecleó...

Es cierto, y más si sabes que el que manda el recadito en cuestión no sabe hacer la O con un canuto y tiene un sueldo de muchos ceros que no merece, menos mal que podemos mordernos la lengua. Saludos.

Bichejo pensó y tecleó...

Pues sí, todos pasamos por momentos de ésos...aunque es un triste consuelo!!

Espero que si alguna vez tengo "subordinados" (qué palabra más fea) no se me olvide lo que joden ciertas actitudes...

Mai pensó y tecleó...

Disfruta de tu vida y tu felicidad, el que escribe eso necesita allbran o algo así

PD: Al menos eso es lo que pienso yo cuando escribo un mail de ésos... digoooo cuando me escriben un mail de ésos... :P

Inner Girl pensó y tecleó...

RALPH, además eso suele ocurrir más a menudo de lo que debería...

BICHEJO, mi actual grupo de trabajo no se corta un pelo en contestarme como le sale de los pies. :D Pero es que tú no tienes que acordarte de eso porque no está en tu naturaleza... ;)

MAI, entonces debo correr a comprar acciones de Kellog's porque son la tiiiiiiiiiiira la gente que necesita AllBran. :D

BESIS. ;)

 
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