Últimamente me he aficionado peligrosamente a las web de ventas privadas, y por mucho que me esfuerzo, no logro acordarme de quién me dió el chivatazo (más que nada por culpar a alguien de mi debacle consumista, que presiento está a punto de comenzar).
El caso es que empezé con PRIVALIA, y luego una blogger me recomendó también VENTE-PRIVEE (aunque la verdad es que no me gusta tanto), así que tengo cuentas en los dos sitios -y los dos se encargan de llenarme el correo electrónico de anuncios de ventas-. Afortunadamente para mí, no me gusta comprar ropa a distancia, yo soy más de probármela para ve si me queda bien y tal, por lo que al menos las tentaciones se reducen considerablemente.
Pero claro... Me ponen una venta privada de Jordi Labanda (de la que soy fan absoluta), o de ropa de hogar de Agatha Ruiz de la Prada (tiene diseños que me encantan), y ya estoy perdida.
No obstante, logré sobrevivir a ellas.
El problema vino con una de accesorios de V&L, donde ví un reloj precioso. Prácticamente el único que quedaba. Pequeñito, sencillito, muy chulo. Y no estaba mal de precio. Y bonito. Y me gustaba.
Pero... Pufff... ¡Qué pereza! Porque no soy yo de ponerme reloj, la verdad. El mío habitual, un Guess que me costó 300 euros hace ya unos años, me lo pongo de higos a brevas. Pero siempre se está a tiempo de cambiar, ¿no?
Es realmente bonito.
El caso es que empezé con PRIVALIA, y luego una blogger me recomendó también VENTE-PRIVEE (aunque la verdad es que no me gusta tanto), así que tengo cuentas en los dos sitios -y los dos se encargan de llenarme el correo electrónico de anuncios de ventas-. Afortunadamente para mí, no me gusta comprar ropa a distancia, yo soy más de probármela para ve si me queda bien y tal, por lo que al menos las tentaciones se reducen considerablemente.
Pero claro... Me ponen una venta privada de Jordi Labanda (de la que soy fan absoluta), o de ropa de hogar de Agatha Ruiz de la Prada (tiene diseños que me encantan), y ya estoy perdida.
No obstante, logré sobrevivir a ellas.
El problema vino con una de accesorios de V&L, donde ví un reloj precioso. Prácticamente el único que quedaba. Pequeñito, sencillito, muy chulo. Y no estaba mal de precio. Y bonito. Y me gustaba.
Pero... Pufff... ¡Qué pereza! Porque no soy yo de ponerme reloj, la verdad. El mío habitual, un Guess que me costó 300 euros hace ya unos años, me lo pongo de higos a brevas. Pero siempre se está a tiempo de cambiar, ¿no?Es realmente bonito.
Pero puede que no me lo ponga.
Está muy bien de precio.
...más me vale, que no haya daño, porque al final, después de unas cuantas vueltas, me lo he comprado. Como para tranquilizar mi conciencia, me he leído de cabo a rabo la descripción del reloj (bastante completa), me he asegurado de que es lo que yo quiero (tiene toda la pinta), he mirado otras webs a ver si realmente la rebaja era tal (parece que sí), y además la política de devoluciones parece sólida (algo que siempre se tiene que tener en cuenta). Lo único malo es que tardan bastante en hacer la entrega, me da tiempo de sobra de arrepentirme y volverme a convencer trescientas veces...
¿Pero y si luego no me gusta?
Quedará genial con un look sport.Pero corre el riesgo de quedarse arrinconado.
¡Y es precioso!Pero tengo la cuenta tiritando.
Total, un caprichín de vez en cuando no hace daño......más me vale, que no haya daño, porque al final, después de unas cuantas vueltas, me lo he comprado. Como para tranquilizar mi conciencia, me he leído de cabo a rabo la descripción del reloj (bastante completa), me he asegurado de que es lo que yo quiero (tiene toda la pinta), he mirado otras webs a ver si realmente la rebaja era tal (parece que sí), y además la política de devoluciones parece sólida (algo que siempre se tiene que tener en cuenta). Lo único malo es que tardan bastante en hacer la entrega, me da tiempo de sobra de arrepentirme y volverme a convencer trescientas veces...
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