13 enero 2010

Como a mí me gusta...

Ayer, mientras conducía, me dió por pensar que hace mucho tiempo que no voy a una cafetería a tomarme algo tranquilamente.

Es verdad. Hace demasiado tiempo que mi rutina es: trabajar, salir tarde (como norma general), llegar a casa y disfrutar un poco de mis cosas o hacer alguna tarea doméstica, antes de cenar e irme a la cama pronto. Si algún día tengo que ir a comprar o hacer alguna otra cosa, la hago rápidamente para estar lo antes posible en casa...

¿Y los fines de semana? Pues los que no nos vamos, también los dedico a no madrugar y a quedarme en casa. La pereza me invade e incluso me quedo en pijama el máximo tiempo posible. Al final sí que salimos, pero principalmente por la noche.

El resultado final es ese: que hace la vida que no estoy sentada tranquilamente en una cafetería.

Pensando en eso, me acordé de esos desayunos o meriendas en una de mis cafeterías favoritas, que me preparaban un Cola-Cao justo como a mí me gusta, con una capa de espuma de leche salpicada de polvitos de cacao y a veces una pizquita de canela. También recuerdo las tostadas que desayunábamos a veces sin prisa, antes de ir a clase (o después, o durante...), lo bien que nos sabían, y cuánto lo echo de menos.

Porque entonces todo era distinto: todos los amigos estábamos ahí, nuestras vidas eran las mismas, pasábamos juntos mucho tiempo (de hecho: vivíamos en el mismo edificio), y compartíamos casi todo. Ahora, para quedar, a veces hay que hacer encajes de bolillos porque ya no estamos juntos, ya no compartimos cosas, salvo el pasado. Ahora no nos vamos de cervezas sólo porque nos encontramos en las escaleras; ahora hay que buscar huecos en agendas, depender de los niños... Y voy más lejos: con según qué amigos, ¡hacer quedadas en algún punto de España! Complicado...

Por eso también me siento triste algunas veces (y ahora, con la ola de pena vuelvo a pensar en ello), porque recuerdo aquellos días cuando no sabía nada de hipotecas o estrés laboral... y sí sabía bien lo que es estar con mis amigos porque sí, tomando algo tranquilamente en mi cafetería favorita, disfrutando de un Cola-Cao como a mí me gusta...

13 comentarios:

  1. Vaya, Inner. Jo. Un achuchón fuerte :) Yo es que ya me he acostumbrado a eso... Besicos, guapa.
    ResponderSuprimir
  2. Todo se puede retomar aunque sea difícil Inner... Antes de ir a casa párate en la cafetería y llama a algún amigo, sino pueden quedar entonces al menos sí tendrás tu Cola-Cao :)

    Besotes!!
    ResponderSuprimir
  3. Es ley de vida, supongo. Y yo, que soy otra tontorrona sentimental y melancólica, he tenido que asumir que las cosas cambian y que hay que buscar nuevas sensaciones agradables y el bienestar en otros lugares y con otras personas... Lo bueno que tiene la amistad verdadera, de todos modos, es que aunque pasen los años sabes que todo será igual si algún día os volvéis a reunir. Quédate con los buenos momentos vividos ;)
    ResponderSuprimir
  4. Jo juraría que esta mañana te dejé un comentario en la entrada anterior, pero no lo veo, en cualquier caso te he invitado a mi blog que me parecía borde leer el tuyo y que ni siquiera tuvieras acceso al mío.

    Sobre este tema, a mí también me da pena que cada vez es más difícil quedar con los amigos, y eso que en mi grupo nadie tiene niños ni se ha casado, aunque sí hay parejas, así que cuando esas cosas pasen no lo quiero ni imaginar, da mucha pena...
    ResponderSuprimir
  5. Yo, ahora, que he vuelto a la facultad... me he dado cuenta lo que echaba de menos los bocatas de atún con pimientos en la cafetería... pero ya no saben igual!!!
    ResponderSuprimir
  6. Como te comprendo :-(... supongo que es ley de vida, pero fastidia. Con lo bonito que es pasar el rato en una cafetería charlando con alguna amiga, y lo dificil que es que las agendas coicidan... ainss.. el mundo de los adultos :-)
    Saluditos.
    ResponderSuprimir
  7. Es verdad, parece que cada vez se nos complica más la vida y algo tan habitual en otros tiempos como tomar un café con los amigos ahora se vuelve un mundo...entiendo tu sensación perfectamente...pero bueno tendremos que seguir manteniendo en la medida de lo posible aquellos buenos habitos de antaño o talvéz buscar unos nuevos..
    ResponderSuprimir
  8. Hace tiempo lei que la melancolía es darse cuenta de que las cosas no eran tan malas como parecía.Por esa regla de tres también sería comprobar que eran mejores de lo que se pensaba :)
    ResponderSuprimir
  9. Yo nunca he sido de cafés... más bien de conversaciones en los parques... eso también lo echo de menos porque mis conversaciones actuales se limitan la mayor parte del tiempo a conversaciones de besugos...
    ResponderSuprimir
  10. SIL, chica, es que cuesta taaaaanto acostumbrarse a eso... :(

    ANNA, uffff, mi niña... Si es que hasta para ir a mi cafetería favorita tengo que coger el coche, y antes sólo era cruzar una calle...

    LA RIZOS, cada etapa de la vida tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, está claro, pero yo echo de menos eso en particular... Aunque me quedo con los buenos recuerdos, a veces me cuesta que sólo eso me sirva para que no me dé un bajón...

    CANDY, pues sí. Y me cuesta hacerme una idea porque en mi cabeza seguimos siendo los mismos que antes, pero la realidad es que no lo somos, claro... :(

    ELENA, yo espero que el Cola-Cao sí sepa igual... Aunque hace taaaaanto que no me lo tomo... :(

    CLAIRE, es una pesadilla quedar con cualquiera, la verdad es que sí... :(

    ANA, estoy de acuerdo. Sólo que a veces, como en esta ocasión, la morriña me puede...

    DOCTORA, bonito pensamiento. Me ha gustado mucho. ¡Gracias! :)

    CAMALEONA, bueno, sea en una cafetería o en un parque, lo que nos falta es el tiempo con nuestros amigos. Jo...

    ACHUCHONES... :D
    ResponderSuprimir
  11. Pues yo hoy he pasado de todo y de todos y me he hecho un desayuno increíble con NOVIO 5.0 en una cafetería...seguramente no podré volverlo a hacer en meses pero que me quiten lo bailao jajjaja

    La verdad que llevamos una vida asquerosa cielo, y merece la pena pararse de vez en cuando y disfrutar de los pequeños momentos.

    Besitos;)
    ResponderSuprimir
  12. Yo, a veces, daría lo que fuese por volver al pasado ;)
    ResponderSuprimir
  13. ¡Qué verdad mas grande! y mas triste...
    ResponderSuprimir