15 enero 2010

¡Cuando tú quieras!

Suena mi descacharrado móvil. Cada día está peor, tengo que cambiarlo, lo sé, lo sé... Que cuando alguien me llame se quede la pantalla en negro es un detalle en plan back to the 80's, cuando sonaba el teléfono y no sabías quién te llamaba: pequeños misterios que la tecnología se ha cargado. Pero por muy encantador que parezca, tengo que agenciarme otro móvil nuevo.

A lo que iba... Esta vez era mi esteticienne, o como se diga.

- ¡Hola! Llamo para cogerte cita...

Oh, qué bien. Me viene genial, porque con el despiste no me acordaba de que ya tocaba mi horrible tortura mensual en pos de la belleza sesión de láser.

- ¡Ah, pues estupendo! ¿Y cuándo puedo ir?

- ¡Cuando tú quieras!

- ¡Muy bien! Pues el Martes.

- Errrrrrr... ¿El Martes?

- Bueno, pues si quieres el Miércoles.

- Te cojo para el Jueves que me viene mejor.

- Vale, ¿a qué hora?

- ¡A la que tú quieras!

- Venga, a las seis.

- Ummmmmm... ¿Y algo más tarde?

- ¿A última hora, las ocho y media?

- Te apunto para las siete y media, va. Quedamos el Jueves a las siete y media...

Sí, sí. Justo cuando yo quería... Menos mal que no me venía mal del todo a mí, jajajaja...

4 comentarios:

  1. Jajajajajja.... Es la leche!!! Me recuerda a un jef que tuve que entraba en su despacho para decirle que quieres un bocata txiori, y salías con uno de mortadela diciendo lo rico que estaba .....

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  2. Esta claro que eres una desagradecida, con todas las facilidades que te dió, si hasta te eligió el día de la semana que te venía mejor a tí, lo que pasa que antes de ella decírtelo tú no lo sabias je je je. Saludos.

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  3. Es muy típico xDDD Pero oye, qué nivel, no? Que no tienes ni que llamar... yo quiero :D

    Besos!!

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  4. :-D jajaja, qué crack... y al final hasta queda bien y todo.

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