14 enero 2010

La Decisión

Cuando yo era joven (long, looooong time ago), y me iba de viaje, me acuerdo que echaba en la bolsa ropa interior, un peine, un cepillo de dientes y poco más. Ea. Tan feliz y tan ligera. Y la verdad es que no recuerdo que nunca me hiciera falta nada más...

Dicen por ahí que cuando te haces mayor, maduras y todo eso, tienes más miedos. Es verdad. Yo ahora no me atrevería a encaramarme a un árbol como cuando era pequeña por miedo a caerme y romperme una pierna. Tampoco bajaría con la bici por la más empinada cuesta que encontrara a una velocidad endiablada por miedo a dejarme los piños en un espectacular pifostio.

Y yo ahora por lo visto no me atrevo a salir de viaje sin un par de gafas de repuesto, por miedo a romperme las de todos los días y no ver un pijo hasta volver a casa (cosa que JAMÁS se me había pasado por la cabeza antes, y desde los siete años no se me han roto unas gafas). Tampoco viajo sin un botecito de MI gel por si acaso se me irrita la piel con el que haya en el destino. No se me olvidan los trescientos cargadores no sea que me quede sin batería (Oh-Dior-Mío) in the middle of the nowhere en alguno de mis múltiples chismes. Por supuesto, voy cargada de tarjetas bancarias varias por si el cajero de turno no me da efectivo y tengo que ir a otro, o no admiten la tarjeta (sería la primera vez), o tengo que hacer frente a un gasto imprevisto (no sé, ¿como comprarme un yate?). Me horroriza sólo llevar un modelito por si me mancho y tengo que ir por ahí con un lamparón, cosa que jamás antes me preocupó mínimamente...

Es por ello que mi equipaje siempre es enorme, aunque a veces me controlo, ya demás hay casos peores -lo cual me consuela-.

Entonces, un buen día, decido que va, nos vamos para una noche y sólo voy a llevar una muda por si acaso, el pijama y poco más.

Y resulta...

Resulta...

...que la vez que elijo para ir ligera de equipaje (vale: moderadamente ligera) es la VEZ que nos quedamos atrapados en medio de la A4 por el temporal de nieve (por no hablar del patinaje artístico de coche contra mediana que la verdad no viene a cuento).

Es la vez que tuvimos que llamar a un hotel urgentemente para que nos dieran cobijo casi a medianoche.

Es la vez que no llevé ropa interior calentita en medio de una ola de frío.

Es la vez que cambiando las putas cadenas del coche las maldigo una y mil veces me empapé los calcetines y casi se me congelan los piececillos porque las medias de repuesto no ayudaban nada.

Para la próxima, lo siento pero tiraré de media casa, la compactaré en mi maleta le pese a quien le pese (y nunca mejor dicho). Ea.

No hay nada como una experiencia extrema para aprender...

17 comentarios:

  1. Con respecto al hilo anterior, sí, cuesta mucho acostumbrarse, pero al final ves claro que es lo que hay y que, además, a la única a la que parece preocuparle eres tú, por tanto, la vida sigue. Tanto si nos vemos más como si dejamos de vernos. Una cosa es cierta: los amigos de toda la vida siguen ahí toda la vida.

    Respecto a este tema, yo es que soy demasiado práctica. Voy siempre muy neutral, ni dejada de la mano de Dios ni monísima de la muerte, sobre todo si es por poco tiempo. Sólo me paso, precisamente, cuando por motivos ceremoniales, tengo que llevar el modelito monísima de la muerte. Entonces sí te llevas todos los pequeños electrodomésticos, todo el maquillaje habido y por haber, todas las cremas, perfúmenes y mil historias... sólo por el motivo ceremonial de turno. Si no, mira, vaqueros y suéters o camisetas que me saquen del paso.

    Un besote, bonica :)
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  2. Mi caso es todo lo contrario, antes me llevaba unos malotenes de la muerte donde no faltaba de ná, para un par de dias fuera de casa y ahora voy con lo justo justisimo, dudo si esto es volverse practica o soy una dejada en cualquier caso lo de la A4 lo tomo como un aviso...
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  3. Qué mamonazo es el señor Murphy, siempre está ahí para hacernos las cosas más "divertidas"...

    Besotes y feliz año nuevo!!!
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  4. Hija, es pura ley de Murphy.

    Pero si te pasas de previsora, tendrás que ir en roulotte, con la casa a cuestas.

    Besotes, guapa
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  5. Aunque el 99,9% de las veces no sea necesario siempre puede ocurrir que suceda el 0,01% y que te amargue el día, que le vamos a hacer, cosas de la estadística dichosa. Saludos.
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  6. Totalmente de acuerdo, los años nos dan experiencia pero también traen consigo miedo. Molaba más cuando éramos personas despreocupadas. Y también es verdad que la ley de Murphy no existía cuando éramos niños.
    A mi me pasó que para ir los fines de semana a casa siempre llevaba un montón de ropa que no ponía. La única vez que pasé y no me llevé prácticamente nada, se murió mi abuela y sólo tenía ropa para ir a la playa. Tuve que ir a buscar un traje y con las prisas por volver al velatorio, mi padre (que me llevó)se pasó con la velocidad. Le multaron con 300 euros, 1 mes sin carnet y le quitaron 6 puntos.

    A mi, algo así no me vuelve a pasar. Desde entonces 100% previsora. saludos
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  7. Soy de las que para un viaje de un fin de semana, se llevan una maleta enorme, llena de todas esas cosas que mencionaste!
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  8. Jaja nena, es la Ley de Murphy, no se puede hacer nada contra eso...

    Que tengas un buen fin de semana.
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  9. Cuando me voy en verano de vacaciones NUNCA me llevaba zapatillas cerradas, ni ropa de abrigo... hasta que un año nos pillaron lluvias torrenciales en los lagos mayores de milán... íbamos chopados, sin ropa de cambio, sin calcetines, ni zapatillas, ni una maldita chaqueta para entrar en calor... con mis hijos no me arriesgo... me lo llevo TODO...
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  10. Ir con la maleta llena es vital, en caso de que no cierre, una se sienta encima.
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  11. jajajajjaja ...... ay mi pobre ...... te cuento un secreto ....

    igual es más fácil que lleves en el coche una mochila siempre para casos extremos ....

    yo la tengo ...... colonia, crema, jabón, un calzoncillo, un cepillo de dientes, ... no sé ...
    además de una manta por si las moscas!!!!

    qué te parece?
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  12. Te cuento lo que le pasó a mi prima: teníamos una boda en Tarragona (somos de Madrid) y por la mañana, la muy güevona, se dá cuenta de que se le ha olvidado la ropa y los zapatos, ¿como lo ves? Para un día que vas a estar, que sabes lo que te tienes que poner y ¿se te olvida? Hay que joerse.
    Y los viajes es lo que tiene, nunca sabes con lo que te vas a encontrar y nunca se tiene la suficiente experiencia, sobre todo por el temita "se vislumbran nubarrones".
    Un besazo.
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  13. Estoy con Candy: es la ley de Murphy!
    Si vieras mis listas con las cosas que me tengo que llevar cuando voy de viaje... yo las llamo las listas "porsi": por si llueve, por si hace calor, por si me mancho...

    Saludos y buen fin de semana!!
    Julia
    http://mimundo-julia.blogspot.com
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  14. SIL, vale, pero si vas muy neutral cuando hace calor, como te pille rasca vas lista. Y si vas muy neutral ahora, si te cae una nevada y los grajos vuelan bajos, pues estamos en las mismas. Y ya si tengo que llevar modelito te mueres porque al menos llevo dos por si ese día no me veo guapa con el escogido... Por si acaso. ;)

    ANA, pues mira, igual a ti te sale bien siempre, pero sólo por el frío que yo pasé, no voy a ir ligera de equipaje nunca-máis. :D

    IPODGIRL, entretenidos estuvimos que íbamos pendientes de no estrellarnos, así que de éso no me puedo quejar... :)

    BICHEJO, ah, mira, para eso nos compramos un coche con un buen maletero, y una trolley amplia con cremallera de aún-cabe-más incorporada. :D

    RALPH, que te amargue el día o que mueras de congelación... :S

    MARÍA, joer, qué mala pata también lo tuyo. Pero sí, basta una experiencia mala para cambiar nuestro planteamiento maletil. :D

    SCHEHEREZADE, ahora yo soy de las tuyas, jajajajajajaja... Y yo que renegaba de mi amiga...

    CANDYD, lo sé, lo sé. Murphy era un cachondo, y al Universo le encanta Murphy... :)

    CAMALEONA, dí que sí, nunca sabes qué puede pasar. Y es que si es porque te pones la camisa azul cuando te apetece la roja, bueno, da igual, pero si de éstas pillas una pulmonía... No merece la pena. Un poco más de molestia acarreando maletas pero tranquila, dí que sí.

    CORALINE, faltaba más. No ha habido maleta hasta los topes que no haya cerrado, no se me resisteeeeeeee...

    YNOSÉ, llevo algo parecido en el coche (en el mío), pero no me hubiera servido de mucho... Lo que sí me he comprado ya de todas-todas ha sido una linterna, jajaja... No tiene que ver con el equipaje pero también aprendí que es bueno llevarla...

    CRISS, te cuento yo lo que nos pasó a nosostros. Teníamos una boda a 746 kilómetros de casa, así que el nos fuimos en coche, y paramos a medio camino, en Madrid, a hacer noche y que no se hiciera muy pesado el viaje. Pues allí, en medio de un vagón de metro, a media tarde, mi chico se acuerda de que no se ha traído el traje para la boda. Así que la cosa estaba entre volver a casa oooootra vez, y luego tirar hacia el destino otra vez. No lo hicimos, compramos un traje allí y punto. Así que fíjate qué cosas, menudo berrinche, y menos mal que se acordó esa tarde que fue Viernes... Si se da cuenta al día siguiente tiene que ir en vaqueros, ¡o en bermudas! Ainss...

    JULIA, tú y mi amiga tenéis cosas en común. Y ahora yo me sumo al club. ;)

    ¡¡BESOS!!
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  15. Hola Inner

    Yo creo que cuando somos pequeños, a parte de no tener miedo, es que tampoco pensamos o conocemos las consecuencias: si te manchas, no sabes cómo fastidia lavar y lavar ropa. Y si te rompes los dientes, no sabes CUANTO cuesta un dentista.

    Tienes toda la razón del mundo, cada vez cargo con más cosas. Pero es curioso mi abuela siempre me dice "ya volverás a ir ligera", es cuestión de tiempo y las prioridades en la vida nos van cambiando.

    Un beso
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  16. ¡Hola, PAL! Bueno, eso que dices de que no sabemos las consecuencias también pasa, está claro (ahora sé CUÁNTO cuesta un dentista, y sobre todo, CUÁNTO DUELE, y no estoy hablando del bolsillo). La verdad es que qué felices éramos entonces...

    Ummmm... Pues yo de momento no pienso ir ligera, hasta que el Universo no me dé otra señal tan convincente como la última. :D

    ¡Besos!
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  17. Jijiji
    Bueno, es... yo qué sé... una muy mala casualidad...
    :-S
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