03 febrero 2010

Conspiración, tiempo y gel de ducha...

El otro día, comiendo, estábamos pendientes de las noticias, porque había saltado un escándalo a nivel nacional de enormes dimensiones: las maquiavélicas industrias de los geles de baño habían pactado subir los precios de manera encubierta: mantener el precio pero reducir el tamaño de los envases.

- ¿Y tú no te habías dado cuenta?

Pues a ver, sí que me había dado cuenta de que los botes son más pequeños. Francamente: ¿quién no ha notado que cuando ponen un envase más grande, diciendo que hay un 15% más de producto gratis, sólo es envase porque cuando abres ves que el bote está medio vacío, el espacio de más no está relleno de producto? Eso ha pasado siempre...

Pero a lo que vamos. Sí, me fijé en que el bote de mi gel habitual era más pequeño que de costumbre. Pero lo del precio no tenía ni idea. Quedaría muy bien si dijera que yo ya me olía la conspiración, pero mentiría (a no ser que la conspiración huela a aceite esencial de rosas, que no creo).

Y no me daría cuenta porque tengo el turno partido...

¿Que qué tiene eso que ver? MUCHO. Porque se supone que salgo a media tarde de trabajar, pero eso en la práctica no es verdad porque siempre salgo más tarde. Si tengo que ir a comprar, es apenas una hora antes de que cierren los supermercados (con suerte), y voy como las locas con unas ganas tremendas de llegar a casa. Así que paso por los coloridos estantes de los geles de baño, agarro el que suelo usar -como mucho me paro a oler algún otro nuevo por si me gusta más, yo soy así para los olores-, lo pongo en el carrito y me lo llevo a casa. No sabría decir qué me cuesta un bote de gel, no sé si vale dos euros o cuatro. Pago el total de la compra y reviso muy someramente el ticket por si hay algo cobrado de más o que me llame la atención. Luego voy a casa, pongo el gel en el estante del baño y hasta la próxima.

No sé si el gel que compro es caro o no, no sé si en otro sitio estará a mejor precio o no; por eso no sabría decir si han modificado el precio de la marca que uso. Puede que si en lugar de ir al supermercado que frecuento -y el motivo de que sea ése y no otro es por cercanía y comodidad, principalemente, aparte de que por supuesto encuentro lo que busco y los productos son de calidad- fuera a otro, me ahorraría unos céntimos (dudo mucho que el ahorro fuera bestial). Aunque siempre están esos estudios de las Asociaciones de Consumidores que te juran y perjuran que la diferencia de precio de un carro de la compra estándar (a saber qué se entiende por eso) entre un sitio y otro puede ser tranquilamente de entre un 30% y un 50%. Sí, me he inventado los datos, pero si me molestara el buscarlos, me encontraría con un porcentaje más exacto pero igual de escandaloso y sorprendente.

Pero francamente: no tengo tiempo de andar mirando en cinco sitios a ver dónde está el gel más barato (o lo que sea). Porque sí, me ahorraría un dinero, pero, ¿es que mi tiempo no vale?

Prefiero pagar mi gel más caro (siempre dentro de lo razonable, se entiende, no estoy hablando de dar seis euros por un bote que no llega al litro de gel) y estar en casa para darme una ducha larga pero sobre todo relajante, que conseguir el mejor precio y llegar a casa sin tiempo para nada y darme una ducha rápida de medio minuto. Quizá si mi ritmo de vida fuera otro, si tuviera más tiempo, me dedicaría a cuidar un poco más mi economía con estas cosas -y no me cabe duda que falta me hace-, pero aquí y ahora, sencillamente no puedo.

Así que seguiré pagando lo que me pidan por el gel (bote grande o bote pequeño), a cambio de tener tiempo para disfrutar de una ducha tranquila con olor a conspiración... Perdón: a aceite esencial de rosas.

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P.D.: Al final parece que mi gel no estaba implicado en la trama. Con lo suave y oloroso que es, ya me extrañaba... tiene pinta de inocente.

10 comentarios:

  1. Coincido.....salgo de casa cuando aun no es de día, y vuelvo cuando ya es de noche. Voy a locas por el supermercado, lista de la compra en mano y arrojando sin mucha preocupación las cosas a la cesta con ruedecillas ( que menudo invento costroso...aun no sé si existe alguna que ruede en condiciones y no parezca que tiras de un burro) Y no me percato mucho de los precios.

    Creo, señorita, que habríamos de pasarnos a la compra online.

    Un saludo

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  2. mas dejau con la novela de Dawn panttene brown pro-v ... muertaaaaaaaaaaaa!

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  3. Bueno, tiempo a mí si me sobra, pero no doy con el supermercado ese que me ahorre mas. Por que o me voy a 3 o 4 diferentes, ya que unas cosas son mas baratas en unos, pero otras son mas caras. No se si me compensa en gasolina andar de un lado para otro.
    Tan poco tengo mucha paciencia. Yo voy provando, un mes uno otro mes otro....y sigo sin llegar a fin de mes.

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  4. Está claro. Yo tampoco ando mirando qué gel u otra cosa está más barato que en mi súper. Esas cosas son para gente con tiempo y ganas. Lo malo es que las multinacionales se aprovechen de ello. De que vamos en plan autómata y nos meten siempre el gol por la escuadra.

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  5. jajajajaja como me gustan tus aventurillas, niña Si es que conviertes una estafa al consumidor en una conspiración digna de Lost (esa serie que yo sigo sin ver... jajaja)

    A fin de cuentas, que estoy de acuerdo contigo, que no compensa el tiempo que perderíamos en mirar los precios de todo en todos los sitios con el ahorro que eso conllevaría Para eso están los jubilados y los ociosos, que, seguramente, son los que rellenan las encuestas de la Oficina de Atención al Consumidor...

    Seguiremos atentos a la trama, merece la pena si la cuentas tu ;)

    Un besazo... y recuerdos desde el Norte,

    Un niño cualquiera.

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  6. PINTAMONADAS, uffffffff... Lo de la compra on-line no me gusta demasiado, porque yo soy de las que cuando van a coger algo del estante, rebusca y coge el del final, que es el que más tarde tiene la caducidad y por tanto es más fresco. Y luego repaso los envases porque no me llevo ninguno que esté abollado o tenga mala pinta. Si lo hiciera por Internet, no estaría NADA tranquila en ese aspecto...

    YNO, pos no sé por qué... :/

    ANA, pues seguramente no. Desde luego, andar con el coche de un supermercado a otro no ahorra absolutamente nada, eso lo tengo claro... Lo suyo sería tener localizadas las ofertas en cada supermercado e ir un día a este, un día al otro... Pero eso para mí es inviable ahora mismo.

    RANDOM, toooooooooooda la razón del mundo. Lo malo es que de momento, me aguantaré. :S

    NIÑO, yo no creo que ir a comprar gel sea una aventura, jajajajajajajaja... Desde luego, yo lo que tengo ganas es que venga uno de la OCU conmigo a ver cómo ahorra el hombre tanto de un supermercado a otro... Es una pasada.

    ¡¡BESOS!! :)

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  7. Esos con cara de inocente son los peores si no acuerdate del gato de la peli de shreck. Saludos.

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  8. Yo sí me dí cuenta de que el bote había dejado de ser de 750ml para ser de 600ml, pero como no es el gel que uso siempre (llevaba una temporada usando los de the body shop de oferta del mes, que huelen inmensamente mejor) pues no sabía si era más caro o más barato, la verdad.

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  9. Creo que nunca en mi vida había estado más de acuerdo con nadie...al 100%

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  10. PRecisamente de eso se aprovechan y eso es lo que pagamos... yo no tengo tiempo de hacer lo que mi madre que se sabe todos los precios de todos los productos en todos los comercios...

    Yo no tenía ni idea... y tampoco me sorprendió... a saber qué otros productos están tangándonos y sin saberlo...

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