20 febrero 2010

...por la mañana temprano...

Iba yo el Viernes, toda feliz porque era Viernes, conduciendo de camino al trabajo, cuando me pasó algo un pelín subrealista.

Para ir al trabajo tengo que enfilar una calle larga, que acaba y sólo puedes ir a izquierda o a derecha (digamos, es como una T, yo iba subiendo el palito y fui frenando según iba llegando a la intersección). Allí lo que hay es un ceda el paso.

Total, que iba reduciendo velocidad cuando de repente, de la intersección me sale por la derecha un coche a escasos centímetros del mío. Y eso no debería pasar porque los coches que vengan por el carril pegado a la calle por donde iba yo tienen que venirme por la izquierda, y los que me vengan por la derecha están en el otro carril enfrente. No sé si me explico...

El caso es que como ese coche no debería estar ahí, me asusté, pegué un frenazo y el bolso, que iba en el asiento del copiloto pero sin cinturón, se me cayó. Una vez parada, recogí el bolso y lancé una mirada asesina al conductor del coche.

Pues el hombre empezó a hablarme desde su coche. Claro, yo no oía nada, pero lo veía mover la boca y gesticular. Yo le miraba con una mala ostia tremenda, todo hay que decirlo, pero sin abrir la boca para soltar lo que pensaba (nada bonito, por supuesto).

Entonces ví que en lugar de dejarme pasar, el hombre soltó el freno, pasó por delante de mi coche con el suyo rodeándome y paraba en paralelo, su ventanilla de conductor frente a la mía.

Lo que me faltaba: trifulca un Viernes a las nueve de la mañana, con lo poco que me apetecía a mí liarme a palos a esas horas...

Bajó la ventanilla y yo hice lo propio sin despegar los labios, a ver qué me soltaba el hombre este. Alucinando porque qué me iba a reprochar: ¿que iba por MI carril?, ¿que frené a tiempo?, ¿o qué coj...?

- ...porque qué quieres que haga, si es que he aparcado ahí, y claro...

- ¿?

- ...para salir he tirado pa'lante, que he tenido que parar un momento...

- ¿?

- ...así que ea, no iba a hacer otra cosa, que ahora tengo yo que hacer una cura ahí...

O sea, que ¿me estaba dando explicaciones? Vamos, hombreeeeeeeeeeeeeeee...

- Oiga usted, ¿yo le he dicho algo?

- ¿Qué?

- Que si le he dicho algo. ¿Acaso he abierto la boca?

- No.

- Ea, pues circule y adiós muy buenas.

De verdad, qué poco me gustan las tonterías por la mañana temprano.

2 comentarios:

  1. Sí que es surrealista, sí. A mi me pasa eso y lo primero que hago es mirar si hay cámara oculta. Además tienes razón, este tipo de cosas fastidia mucho más un viernes por la mañana (aunque no tanto como un lunes.

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  2. El otro día me encontré con una señora que se equivocó al entrar en una avenida gigante y se me puso de frente... la mujer estaba horrorizada... a mí me pilló en un día que tenía tiempo de conducir tranquilamente, porque sino me la habría comido con patatas...
    ¿Qué fue de tu bolso? ¿sobrevivió?

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