15 marzo 2010

About myself...

Casi cada vez que me quedo con mi chico en su tienda, me acuerdo de la NocheBuena pasada, y rememoro muy nítidamente el descubrimiento que hice aquel día...

Atrás en el tiempo...

Gracias a Dior que no trabajo de cara al público...

Porque sería incapaz de poner una voz cálida y amable cuando sonara el teléfono de la tienda el día 24 de Diciembre (NocheBuena para más señas), a las 17:55, concretamente cinco minutos antes de cerrar, coger el canasto y las chufas, montarnos en el coche e ir a cenar con mi familia. Seguramente yo habría "dejado descolgado" sin querer el teléfono.

Sería incapaz de decirle a la señora, que no ha tenido tiempo en todo el día, que sí, que se acerque con una voluminosa torre para que se le eche un vistazo rápido, no sea que su niño se quede toooooodo un día 25 sin ordenador (¡faltaría más!). Seguramente yo le habría mandado a tomar por cool dicho que ya no era posible arreglarlo.

Sería incapaz de esperar pacientemente a que la señora llegara, como si no hubiera pasado ya la hora de cerrar. Seguramente yo habría hecho un agujero en el suelo al golpearlo con el pie de pura rabia.

Sería incapaz de recibir a la señora y al niño con una amplia sonrisa, dudo mucho que hubiera podido coger el ordenador con agrado, y por supuesto, IMPOSIBLE arreglarlo tranquilamente como si fuera un día cualquiera. Seguramente yo habría fulminado con la mirada a los dos (pero sobre todo a la madre), y no me quiero ni imaginar lo que podría haber soltado por mi boquita de piñón.

Porque sí, trabajar de cara al público es algo que hay que tener en alta estima, porque a veces no es nada fácil, es necesario un buen fondo que descubrí en NocheBuena que NO TENGO.

7 comentarios:

  1. Desde luego, hay gente para todo, espero que al menos le daría una buena propina a tu chico.
    Musus
    ResponderSuprimir
  2. Yo estuve trabajando cinco años en una tienda y es realmente impresionante la falta de consideración de la peña.
    Hay gente que se piensa que los dependientes son algo así como esclavos sin vida fuera del trabajo.
    ResponderSuprimir
  3. Me tocó trabajar en festivos de cara al público, es un coñazo, ver toda la gente de compras y tu ahí aguantando todo tipo de situaciones y clientes...
    ResponderSuprimir
  4. Yo he trabajado cara al público toda mi vida, es más, no recuerdo una sola nochevieja desde que acabé la facultad en la que no haya tenido que currar :S

    Y sí, es duro, pero como cada trabajo, también tiene sus cosas buenas: no todo el mundo es insoportable, y a veces se conoce a gente estupenda :)
    ResponderSuprimir
  5. la gente que trabaja de cara al público y los profesores, si además de estar allí son capaces de atenderte en cualquier momento con una sonrisa, es impresionante, y para mi, también es una labor titánica.

    Saludines,
    YoMisma
    ResponderSuprimir
  6. Al final te acabas acostumbrando... yo ayer me sorprendí a mi misma aguantando la bronca y amenazas (sin motivo) de un cliente. Hace unos años me hubiera hecho llorar, seguro, pero ayer tuve que hacer un esfuerzo por no reirme de lo abusrdo de la situación... Lo bueno es que también te encuentras gente que merece la pena.
    ResponderSuprimir
  7. OLLY, ¿propina? ¡Qué va! Casi ni las gracias. Claro que yo estaba demasiado cabreada como para fijarme... Pero seguro que ni media propina.

    DOCTORA, sí, sí, justo eso. Los dependientes no tienen días libres, ni se ponen enfermos, ni quieren irse a casa pronto... Nada.

    ANA, pues sí, a veces tienes que soportar cada cosa... Uffff...

    RIZOS, claro que sí, pero la realidad es que antes te acuerdas de un hijo de fruta que de la gente maja. Por lo menos yo, que soy muy retorcida. :S

    YOMISMA, pues sí, y los clientes en general somos poco agradecidos, también hay que decirlo...

    VERÓNICA, como se suele decir, al final haces callo (¡qué remedio!). Pero también hay que valer, tienes que tener una buena base, indudablemente.

    ¡¡BESOS!!
    ResponderSuprimir