Mi chico decidió que quería una PlayStation3.
La quería a pesar de que YA tenemos la PlayStation2, pirateada, con trescientos juegos, y apenas la usamos por falta de tiempo. También tenemos una PSP y una Nintendo DS. Digamos que consolas y consolitas no nos faltan. Pero yo, la Reina de los Caprichines no soy nadie para abrir la boca, por supuesto. Para un deseo que tiene, déjalo estar.
Como ya estaba más que decidido, sólo hacía falta comprarla. Ir a la tienda, escogerla, pasar por caja, pagarla, llevarla a casa, conectarla y disfrutarla.
FÁCIL.
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh, no. Las dos primeras palabras de este post indican que NO es tan fácil.
Sí, las dos primeras palabras son mi chico. Porque él no se limita a querer una cosa y comprarla, no. Él DISFRUTA mirando sitios, precios, comparando, mirando las cosas individualmente, en su conjunto, en un pack, suelto, en tiendas físicas, on-line, aquí, allí, en venta directa, en subasta, yendo, viniendo, en España, en el extranjero. Ese sistema de compra te garantiza que al final se quedará con la mejor opción posible, eso está claro. Pero la compra se dilata en el tiempo hasta límites insospechados.
Límites que mi paciencia no alcanza a soportar.
Porque había pasado una semana (¡una semana!) desde LA DECISIÓN y todavía (¡todavía!) no se la había comprado. Y es que claro, tenía dudas sobre...
...la opción uno: en un primer sitio, la consola sola un poco cara pero con pago financiado sin intereses.
...la opción dos: en otro sitio, más cara pero porque viene con un juego que no le gusta que siempre puede vender y reinvertir el dinero en otro juego que le guste de verdad.
...la opción tres: en otro sitio más, en un pack con un juego muy chulo que sí le gusta pero más caro que los otros dos sitios.
...la opción cuatro: en otro sitio distinto, en un pack con una guitarra, pero claro, muuuuucho más caro que las anteriores opciones.
...la opción cinco: sí, hombre, sí: en OTRO SITIO DIFERENTE, sólo la consola, más barata, pero sin juego, y es un rollo, claro, que luego hay que comprar los juegos aparte.
...la opción seis: zzzzZZZZzzzzZZZZZZzzzzzzZZZ...
Seguramente habría más opciones, pero soy incapaz de recordarlas.
Yo sé que a él lo que le gusta es toda la movida de mirar precios y cosas, pero yo NO PUEDO con eso. Quiero decir: si sabes lo que quieres y lo tienes delante, ¿por qué no te lo llevas? Tanto busque, compare y si encuentra algo mejor: ¡cómprelo! no merece la pena por cinco, diez o ¡quince! euros que te vayas a ahorrar...
¿Y qué más, abuelita?
Ah, sí. Long story short: al final, se decidió por comprarla en el sitio donde pensó la primera vez (ay, las primeras impresiones...).
Se trajo la consola sola por un lado, un juego que le gustaba muy bien de precio, y... OH-SÍ: la guitarra. Sabía yo que caía. Raro es que no viniera con la batería también...
La quería a pesar de que YA tenemos la PlayStation2, pirateada, con trescientos juegos, y apenas la usamos por falta de tiempo. También tenemos una PSP y una Nintendo DS. Digamos que consolas y consolitas no nos faltan. Pero yo, la Reina de los Caprichines no soy nadie para abrir la boca, por supuesto. Para un deseo que tiene, déjalo estar.
Como ya estaba más que decidido, sólo hacía falta comprarla. Ir a la tienda, escogerla, pasar por caja, pagarla, llevarla a casa, conectarla y disfrutarla.
FÁCIL.
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh, no. Las dos primeras palabras de este post indican que NO es tan fácil.
Sí, las dos primeras palabras son mi chico. Porque él no se limita a querer una cosa y comprarla, no. Él DISFRUTA mirando sitios, precios, comparando, mirando las cosas individualmente, en su conjunto, en un pack, suelto, en tiendas físicas, on-line, aquí, allí, en venta directa, en subasta, yendo, viniendo, en España, en el extranjero. Ese sistema de compra te garantiza que al final se quedará con la mejor opción posible, eso está claro. Pero la compra se dilata en el tiempo hasta límites insospechados.
Límites que mi paciencia no alcanza a soportar.
Porque había pasado una semana (¡una semana!) desde LA DECISIÓN y todavía (¡todavía!) no se la había comprado. Y es que claro, tenía dudas sobre...
...la opción uno: en un primer sitio, la consola sola un poco cara pero con pago financiado sin intereses.
...la opción dos: en otro sitio, más cara pero porque viene con un juego que no le gusta que siempre puede vender y reinvertir el dinero en otro juego que le guste de verdad.
...la opción tres: en otro sitio más, en un pack con un juego muy chulo que sí le gusta pero más caro que los otros dos sitios.
...la opción cuatro: en otro sitio distinto, en un pack con una guitarra, pero claro, muuuuucho más caro que las anteriores opciones.
...la opción cinco: sí, hombre, sí: en OTRO SITIO DIFERENTE, sólo la consola, más barata, pero sin juego, y es un rollo, claro, que luego hay que comprar los juegos aparte.
...la opción seis: zzzzZZZZzzzzZZZZZZzzzzzzZZZ...
Seguramente habría más opciones, pero soy incapaz de recordarlas.
Yo sé que a él lo que le gusta es toda la movida de mirar precios y cosas, pero yo NO PUEDO con eso. Quiero decir: si sabes lo que quieres y lo tienes delante, ¿por qué no te lo llevas? Tanto busque, compare y si encuentra algo mejor: ¡cómprelo! no merece la pena por cinco, diez o ¡quince! euros que te vayas a ahorrar...
¿Y qué más, abuelita?
Ah, sí. Long story short: al final, se decidió por comprarla en el sitio donde pensó la primera vez (ay, las primeras impresiones...).
Se trajo la consola sola por un lado, un juego que le gustaba muy bien de precio, y... OH-SÍ: la guitarra. Sabía yo que caía. Raro es que no viniera con la batería también...
¡Hola!:
ResponderSuprimir¿Qué tal? Acabo de leer esta entrada y me ha hecho gracia porque me siento identificada contigo. Yo soy "lo quiero, lo compro YA". Sí, seremos muy impulsivas, pero es que eso de marear la perdiz con lo de comparar, buscar, etc acaba con mi paciencia. Admito que alguna vez me he equivocado en comprar algo con tanta precipitación, pero, bueno, al menos, ahorro tiempo. :)
Disfrutad de la PS3, jejeje.
¡Hasta otra!
Mi marido también es de mirar y remirar y vale ciertas cosas normal, pero otras me pone de los nervios!!! Qué tal el libro de Marian Keys??? Yo lo empezaré esta noche, me encanta esta mujer, tengo todos sus libros.
ResponderSuprimirMusus
Pues cuando se entere de que es mejor la x-Box, te va a dar algo ;)
ResponderSuprimirPOLILLA, ¡hola! :) Yo tampoco puedo, cuando además luego tampoco ahorras tanto. Además, yo me desespero porque luego no me acuerdo dónde he visto el mejor precio... Ufffff... Yo soy de me-gusta-ergo-me-lo-llevo (y las veces que no lo he hecho, me he arrepentido), pero él es lo contrario a mí... :S
ResponderSuprimirOLLY, como sea un trasto electrónico, las dos semanas no te las quita nadie. Ahora, te digo yo que ha comprado el mejor modelo en el sitio más barato. Esa tranquilidad tenemos...
POISON, no, no, él quería la PS3, y la verdad es que la está disfrutando mucho. :D
¡¡BESOS!! Y buenas noches...
Ah, perdón. El libro.
ResponderSuprimirBueno, de momento no está mal, pero espero que pronto empiece a haber un poco más de acción... He colado este libro en mi pila de pendientes, así que espero que merezca la pena, jejejeje...
Ojitooooo!!! Igual tu chico ya lo ha visto, pero por si acaso que se mire esto: La consola PlayStation 3, bloqueada por un error. Parece ser que buscaba la fecha del 29 de febrero del 2010, y al no encontrarla, se hacía el chip un lío y se bloqueaba.
ResponderSuprimiryo soy como tu chico y mi novio es igualito a ti asique ahora ya se las "pestes" que me echa xD
ResponderSuprimirBesos
yo soy como tu chico y mi novio es igualito a ti asique ahora ya se las "pestes" que me echa xD
ResponderSuprimirBesos
POISON IVY, ayer lo leí en Internet y fui corriendo al salón a advertirle... Y me lo encontré en el suelo jugando al FIFA, todo tranquilo, porque el problema parece que sólo lo tenían las consolas más antiguas. Doy fe de que sigue funcionando tan rebien como antes. :/
ResponderSuprimirANARES, mujer, pestes tampoco. Sólo que mis nervios son delicados, y no entiendo tanta dedicación en buscar y rebuscar... Pero a mí hasta me resulta encantador de vez en cuando... :D
¡¡BESOS!!
A mi marido le encantan los cacharros, y hace exactamente lo mismo... desde la opción uno yo ya estoy zzzzZZZZZzzzzZZZZ... veo que tú has tenido muchiiiiiIIIIiiisima paciencia...
ResponderSuprimirjajaja
ResponderSuprimirVaya tu chico y el mio son familia seguro... a mi me desespera, para comprar la tele creo que me pasé DOS meses mirando tiendas y paseando por los centros comerciales, al principio le hice caso, pero al final yo solo iba de compañia y deje de prestar atención, así a cualquiera le quitan la ilusión, leñes.
Saludines,
YoMisma