27 marzo 2010

La Tortura

- ¿Por qué me habré metido yo en esto?

No sé si sólo lo pensé o también lo dije en voz alta. No me extrañaría que hubiera vocalizado el pensamiento que me asaltó con tanta fuerza en aquel momento.

Y no era un momento cualquiera, no. Estaba tumbada en la camilla sin ropa. Bueno, no es exacto. En bragas y sujetador. Pero no estamos hablando de un bonito conjunto, por supuesto que no. Era un sujetador negro normal y corriente, y unas bragas más normales y corrientes todavía, de rayas verdes, rosas y blancas. Vamos, que no pegaban ni con cola. Claro que me daba con un canto en los dientes de que no estuvieran descoloridas o con la gomilla cedida, aún había tenido hasta suerte y todo. Es lo que pasa cuando te levantas temprano y abres el cajón de la ropa interior a oscuras: cualquier cosa que tanteen tus manos te parece bien.

Supongo que habría tenido más cuidado si me hubiera acordado de que esa tarde tenía la cita, pero no fue el caso. Saliendo por la puerta del trabajo, me había sonado el móvil para recordarme que tenía la cita hacía diez minutos...

Así que ahí estaba yo, semi-en-pelotas, en una camilla fría, mirando al techo, mientra el pitidito de la máquina infernal se me metía por el oído derecho y se me instalaba en el centro de mi cerebro.

- ¿Pero no me harás daño, no?

- Qué va. Si esto no duele.

- Porras que no. La última vez fue horrible.

- ¡Qué exagerada! Ponte esto.

Pero yo no exageraba ni pizca. Me puse el protector de ojos, y pensé que casi me tendría también que dar un protector dental, como a los boxeadores. O una mordaza, incluso sería más apropiado.

¡Piyún!

¡Piyún!

¡Piyún!

- Cawentóloquesemeneaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa... ¡Ay, ay, aaaaay!

- Pero si no duele, mujer...

Que no duele, decía la tía. Claro que duele. El maldito láser estaba achicharrándome la piel, dándome descargas de ¿voltios? ¿watios? ¿pascales? ¿radianes? Whatever!

- ...y es sólo un par de disparos más...

¡Piyún!

¡Piyún!

¡Piyún!

No sé cómo no aprendí. Por supuesto que no fueron sólo un par de disparos. Pero total, from lost to the river, que acabara ya. Resistí como una valiente: sólo grité desgarradoramente en cada disparo y me retorcí como una anguila, pero por lo demás me porté de forma impecable.

Acabó la tortura. Realmente sólo duró 10 minutos, pero parecieron años...

- Bueno, ¡nos vemos el mes que viene!

Síiiiiiiiiiiiii, claaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaro que síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii...

Pffffffffff...

11 comentarios:

  1. Qué horror no? Bueno si son sólo 10 minutos por lo menos se pasa rápido, no?
    Feliz fin de semana.
    Musus
    ResponderSuprimir
  2. ¿Qué cojones te han hecho? Porque al final pensé... depilación... pero pa eso tiés que quedarte en ropa interior???? Jo, nena, que he pasao de pensar que te había pasao algo y estabas en el hospital a que te estaban haciendo una resonancia a la vieja usanza y luego, eso, pero me ha sonao todo, fatal.

    Que usté esté bien y pal próximo día, un par de lingotazos de algo fuerte antes, que vayas que ni te enteres! :P

    besos!
    ResponderSuprimir
  3. También me quedé con dudas, pero imagino que hablas de depilación laser o algo así,no?

    Bss
    ResponderSuprimir
  4. Jo, me acabas de desanimar mogollón. Tendré que aprender a vivir con mis pelajos.

    Snif.
    ResponderSuprimir
  5. Nunca me había planteado que la depilación láser doliera,pero bien pensado me parece normal.En "La guerra de las galaxias" cuando disparaban a alguien con una pistola de rayos láser se lo cargaban.
    ResponderSuprimir
  6. hombre, q para depilarte tienes que quedarte en ropa interior es obvio no???

    yo también quiero lanzarme al mundo de "forever sin pelos" pero me dan pánico los disparitos esos...pero peor son los interminables tirones de cera...no?

    habrá que intentarlo!

    http://mensajessolitarios.blogspot.com/
    ResponderSuprimir
  7. A mi me ha pasado como a Fle, pensaba que te iban a hacer un tag o una resonancia, qué susto!! Luego ya he caído que era la depilación laser... Creo que últimamente seguimos al pie de la letra el dicho "para presumir hay que sufrir" jajajaja
    ResponderSuprimir
  8. OLLY, horroroso es poco. Pero luego merece la pena. Menos mal.

    FLE, una depilación láser, y según en donde te la hagas, tienes que quedarte en ropa interior... ;) No me ha pasado nada, salvo el sufrimiento para estar bella y herposa.

    ANA, sí, depilación. :D

    LIRONCILLO, a pesar de que son los peores diez minutos del mes, lo recomiendo con entusiasmo aunque parezca que no. Es millones de veces mejor que los tirones de la cera, y no veas que alegría te da cuando ves que cada vez el pelo que sale está más débil.

    DOCTORA, es que eso de que la depilación láser no duele es otra de las GMDLH (Grandes Mentiras De La Humanidad). Sí duele, bastante tirando para mucho aunque dependerá de cada cual, pero también es cierto que es muy poquito tiempo: equilibrio del Universo. ;)

    CAMINANDO, pues depende de la zona a depilar. Si te depilas el labio superior no te tienes que quitar nada. Y sí, yo te recomiendo que de lasées, sabes que llegará un día en el que ya no tendrás pelos. :)

    VERÓNICA, pues sí. Y sufrir mucho para luego presumir poco, la verdad. :)

    ¡¡BESOS!!
    ResponderSuprimir
  9. ¿Has probado a ponerte la crema Emla antes de la sesión? Dicen que así duele menos.
    ResponderSuprimir
  10. Yo me he planteado varias veces la depilación láser ... pero con crónicas como ésta me parece que de momento paso,jeje.
    ResponderSuprimir
  11. CANDY, no me ponen nada, sólo la piel limpia y ¡zas! Antes tenían otro láser y me ponían un gel frío, pero ahora, a pelo (y nunca mejor dicho). Este pica más pero dicen que es más eficaz.

    LUCÍA, pues chica, a pesar de todo lo recomiendo, es la mejor idea que he tenido al respecto en mi vida.

    Besos...
    ResponderSuprimir