Cuando estoy haciendo cosas en el ordenador, me gusta escuchar música. Tenemos un equipo de música en el estudio, pero prefiero siempre tirar de música del disco duro. Una de mis canciones favoritas para ponerme de buen humor es esta.
De esto ya me he quejado (y no me gusta repetirme pero a veces no me queda más remedio), y sigo pegándome cada susto... Esta última vez fue al escuchar la potente voz de Louis Armstrong que salía de a saber qué blogs de los que tenía pensado explorar en aquel momento...
Si alguien prueba a reproducir simultáneamente las dos canciones de ahí arriba (con mejor efecto si se hace con la segunda un poco retardada con respecto a la primera), será consciente de qué tortura soportaron mis pobres oídos...
Tuve que cerrar todas las pestañas que tenía abiertas porque no fui capaz de entretenerme en buscar qué blog me había hecho dar semejante respingo. ¿Esto no se podría regular o algo, jooooooooooooooooooooooooooooo?
De esto ya me he quejado (y no me gusta repetirme pero a veces no me queda más remedio), y sigo pegándome cada susto... Esta última vez fue al escuchar la potente voz de Louis Armstrong que salía de a saber qué blogs de los que tenía pensado explorar en aquel momento...
Si alguien prueba a reproducir simultáneamente las dos canciones de ahí arriba (con mejor efecto si se hace con la segunda un poco retardada con respecto a la primera), será consciente de qué tortura soportaron mis pobres oídos...
Tuve que cerrar todas las pestañas que tenía abiertas porque no fui capaz de entretenerme en buscar qué blog me había hecho dar semejante respingo. ¿Esto no se podría regular o algo, jooooooooooooooooooooooooooooo?
9 comentarios: