Llego a casa en la hora de comer, y saludo alegremente. Nadie me contesta, pero se oye de fondo un extractor de humos. Así que grito más fuerte (también podría ir a la cocina, abrir la puerta y saludar como las personas normales, pero es algo demasiado aburrido: prefiero vocear como una descosida). Mi chico me oye, parece ser, contesta desde la cocina y sale al pasillo.
- ¡Hola!
- ¡Hola!
- Tengo noticias.
- ¿Ah, sí? ¡Cuéntame!
- Ya sé cuándo tengo la convención...
- ...ajá...
- ...y es el tal y cual de Mayo...
- Ah, bien...
- ¿Y sabes dónde?
- Pues no.
- Te doy una pista: [insértese aquí una mano masculina haciendo ondas con efecto sonoro incluido, simulando una montaña rusa]
He de reconocer que esta vez la pista ha sido bastante buena (no como otras), así que acierto a la primera.
- ¡¡A PORTAVENTURA!! ¡¡Qué guay!!
Y empiezo a dar saltitos de alegría. Jo, pero CÓMO MOLA tener convenciones propiamente dichas en sitios chachis (no como otras), ¡con una montaña rusa a tiro de piedra! ¡Con un montón de atracciones ahí al lado! ¡Anda que no me lo iba a pasar bien!
- ¡¡Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeennnnnnnnnnnnnnnnn!!
- Cariño...
- Oeoeoeoeeeeeeeee... Oeeee... Oeeee...
- ...cariñoooooo...
- Yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii...
- Cariño, no te entusiasmes...
DEMASIADO TARDE. ¿Cómo puede decírmelo tan a destiempo?
- ...porque no sé si podrías venir, ni nada, yo estaré reunido, claro, y luego el hotel... y el transporte... y no sé...
- Bueno, no pasa nada, no me instalo en el mismo hotel y mientras estás de aburridas charlas, yo andorreo por ahí, te espero y luego salimos, en algún momento tendrás que acabar, ¿no?
- Te prometo que te llevaré si esta vez no puede ser...
Uy, uy, uy... Esa última frase ha sonado a que NO voy a acompañarle. Jos.
- ¡Hola!
- ¡Hola!
- Tengo noticias.
- ¿Ah, sí? ¡Cuéntame!
- Ya sé cuándo tengo la convención...
- ...ajá...
- ...y es el tal y cual de Mayo...
- Ah, bien...
- ¿Y sabes dónde?
- Pues no.
- Te doy una pista: [insértese aquí una mano masculina haciendo ondas con efecto sonoro incluido, simulando una montaña rusa]
He de reconocer que esta vez la pista ha sido bastante buena (no como otras), así que acierto a la primera.
- ¡¡A PORTAVENTURA!! ¡¡Qué guay!!
Y empiezo a dar saltitos de alegría. Jo, pero CÓMO MOLA tener convenciones propiamente dichas en sitios chachis (no como otras), ¡con una montaña rusa a tiro de piedra! ¡Con un montón de atracciones ahí al lado! ¡Anda que no me lo iba a pasar bien!
- ¡¡Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeennnnnnnnnnnnnnnnn!!
- Cariño...
- Oeoeoeoeeeeeeeee... Oeeee... Oeeee...
- ...cariñoooooo...
- Yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii...
- Cariño, no te entusiasmes...
DEMASIADO TARDE. ¿Cómo puede decírmelo tan a destiempo?
- ...porque no sé si podrías venir, ni nada, yo estaré reunido, claro, y luego el hotel... y el transporte... y no sé...
- Bueno, no pasa nada, no me instalo en el mismo hotel y mientras estás de aburridas charlas, yo andorreo por ahí, te espero y luego salimos, en algún momento tendrás que acabar, ¿no?
- Te prometo que te llevaré si esta vez no puede ser...
Uy, uy, uy... Esa última frase ha sonado a que NO voy a acompañarle. Jos.










